Patricia y Carlos se casaron el  10 de julio de 2010. Eligieron la iglesia de El Salvador, y para la celebración, el Castillo de Canena, del siglo XVI, que pertenece a la familia propietaria de la empresa Aceite Castillo de Canena.

El vestido fue, como para todas las novias, el secreto mejor guardado de la novia y fue de  Petro Valverde, quien además se encargó del traje de su madre y de la madrina. El resultado, increíble: en tafetán de seda y cuerpo de chantilly con rebordeé y velo de tul de seda. Lo completó con unos zapatos de Franjul.

Para el maquillaje y la peluquería, Patricia apostó por los profesionales de Pelos (Úbeda) que supieron captar el look natural y fresco que ella buscaba.

La novia lució unos pendientes antiguos regalo de su madre. Las alianzas, de la joyería Montejo (Madrid), fueron regalo de su hermana y las arras las mismas con las que se casaron sus padres.